Gaumont, Arteplex...
¿Últimas imágenes del naufragio?

arteplex

Hace sólo un par de semanas la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires se aprestaba a declarar edificio histórico el cine Gaumont frente a rumores de su posible cierre. Desde DOCA, al tiempo que apoyamos la iniciativa, llamábamos la atención que se trataba de uno de los últimos refugios que encuentra la producción nacional frente al dominio casi total de las pantallas por parte de las multinacionales que proyectan primordialmente cine norteamericano producido por Hollywood. 

    Ahora se anuncia el cierre del Belgrano Arteplex, complejo que ade-más de haber sido un espacio Incaa cuando se montó el IncaaDoc, también fue una concurrida sede del BAFICI. El Cine Arteplex es tambien uno de esos pocos últimos refugios para la minoría de cine no norteamericano que se exhibe.

    Entendemos que sería un error que la comunidad audiovisual y cinéfila tome estos hechos como casos aislados o que el reclamo se limite al no cierre de las salas. El creciente desarrollo de la producción audiovisual argentina es inviable si no se modifican las reglas actuales en el terreno de la distribución y exhibición.

¿Cuál es la actual realidad de la distribución y exhibición?

    Mientras la producción de películas reconocidas por el INCAA pasó de 11 estrenos en el ' 94 a los actuales 150 en 2011, se produjo una importante concentración de salas en manos de exhibidores ligados a las ‘majors' de Hollywood. El cierre masivo de salas barriales y su “reemplazo” por salas en los shoppings provocó una disminución en cantidad, y elitización, del público asistente. Sin embargo el sostenido aumento en dólares del valor de la entrada, permite significativas ganancias para las monopólicas compañías extranjeras.

    Al descenso en la cantidad total de público asistente al cine, lo acompaña una menor asistencia aún para el cine nacional. Este por un lado es desconocido por el público porque la inversión en publicidad es nula o completamente irrisoria en relación a la producción extranjera, y además el cine nacional cada vez cuenta con menos salas y la cuota de pantalla ni siquiera se cumple. Recientemente el Incaa dispuso un arancel a la copia extranjera que no amedrentó a ningún distribuidor dispuesto a salir con más de 120 copias.       

    La discriminatoria proporción de 9 a 1 con la que los distribuidores y exhibidores invaden las salas cinematográficas y expulsan la producción nacional no se limita a los cines, sino que se replica tanto en la televisión (por ejemplo en Telefé y Canal 13 la oferta de cine norteamericano asciende al 82,09%), como también en la distribución legal e ilegal de DVDs.

Desde DOCA proponemos

     Para revertir esta verdadera colonización cultural imperialista y que nuestra producción audiovisual pueda llegar al pueblo creemos necesaria la defensa del Gaumont y el Arteplex acompañada de una pelea por una activa política que de vuelta la lógica imperante. La apertura masiva de salas a precios populares, el apoyo del Incaa al lanzamiento de todas las películas nacionales, la regulación de espacios cedidos en los medios de comunicación para difundir la producción cultural nativa, son algunos ejemplos de medidas que podrían tomarse.

    Queremos incentivar y desarrollar un proceso de debate para que estas políticas puedan implementarse, en defensa de nuestra producción, distribución y exhibición audiovisual.

 

4to. Encuentro nacional DOCA
¡Que producción..!
¿Y la distribución?

encuentro

El fin de semana del 28 y 29 de abril se realizó el 4to Encuentro Nacional de DOCA (Documentalistas Argentinos) con la presencia de asociados de Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, Córdoba, Salta, Tucumán, Chubut y Santiago del Estero.

Arrancamos el sábado 28 por la mañana con una charla abierta, Hernán Martín realizó una breve historia y objetivos de DOCA y en particular los desafíos para este 4to Encuentro. Nuestros representantes en los comités documentales del INCAA, Fabián Cristobal y Fernando Krichmar, presentaron y explicaron la metodología que tendrá el próximo seminario “El documental social argentino en el siglo XXI, desde la idea hasta la distribución.

Por la tarde funcionamos en comisiones en las que con gran participación y debate se abordaron las cuestiones centrales del Encuentro. Se aprobaron planes de trabajo para desarrollar aún más la organización independiente de los documentalistas (y de todo tipo de realizadores audiovisuales) mediante muestras y talleres itinerantes para las provincias de Santa Fe, Salta, Tucumán, Córdoba, Chubut y Mendoza; dando especial importancia a la puesta en marcha de los "Estrenos DOCA" (propuesta de estrenos nacionales de nuestra asociación). También se elaboró un pliego de reivindicaciones para plantear en el próximo encuentro de la Red Argentina de Documentalistas (RAD) y para los Encuentros Latinoamericanos del Siglo XXI. Allí plantearemos la necesidad de organización y lucha independiente de los gobiernos en función de conseguir las reivindicaciones pendientes en el terreno de la producción, como así también la necesidad de encarar una lucha de conjunto para terminar con el dominio cultural imperialista que se expresa en el control monopólico que las grandes mayors de Hollywood tienen sobre más del 80% de los mercados latinoamericanos. Este planteo se aprobó también como eje temático para la próxima Muestra Nacional de DOCA a realizarse en noviembre.

En la comisión de Distribución y exhibición se produjo un exhaustivo documento de análisis de la situación actual, donde el embudo de la distribución y exhibición impide que la gran cantidad de producciones nacionales (más de 150 al año) tengan un encuentro con el público -pocas salas, entradas caras, control monopólico, la falta de castigo al sistemático incumplimiento de la irrisoria cuota de pantalla del 10% para el cine nacional, la ausencia también de las prometidas pantallas que llegarían con la Ley de Medios-; y de las propuestas realizadas por otras asociaciones de directores (DAC, PCI, ADN y AADC). La síntesis lograda dio lugar a un pliego de reivindicaciones que serán la base para proponer una campaña unitaria.

El problema de la exhibición de las películas nacionales no se reduce a apoyar una defensa del Gaumont que es ya casi la única y limitadísima ventana del cine nacional. Ante los síntomas de un problema general, nos planteamos abordar el conjunto de la enfermedad y para ello nos hemos propuesto una campaña de debate y movilización para que se reduzca el costo de las entradas y se tripliquen la cantidad de salas (sobre todo se reabran las salas barriales), que se apoye decididamente el lanzamiento y estreno de los films nacionales mediante un subsidio para cada película ($200.000 como piden las demás asociaciones), que se legisle para que (como quedó establecido en el caso de la reforma política) todos los medios de comunicación tengan obligación de ceder espacios de publicidad para la promoción de la producción cultural nacional.

El encuentro también ratificó continuar todos los pasos necesarios para que lograr los "Estrenos DOCA". Una propuesta que venimos trabajando desde hace varios meses para lograr que nuestras películas puedan acceder a las pantallas nacionales (partiendo del Cine Gaumont) con una verdadera difusion y publicidad.

Con estas propuestas salimos a reforzar la organización de DOCA y a una serie de pronunciamientos, charlas y demás iniciativas en pos de desarrollar una lucha que sabemos deberá ser unitaria para poder quebrar el control monopólico que el imperialismo norteamericano sigue teniendo sobre la industria cultural latinoamericana.

 

¿Por qué defendemos el Gaumont?


El cine Gaumont es el último refugio que encuentra la producción nacional frente al dominio total de las pantallas por parte de las multinacionales que proyectan primordialmente cine norteamericano producido por Hollywood. Es a su vez el complejo que ofrece un valor de entrada más accesible. Estas dos condiciones excepcionales que deberíamos trasladar a toda la exhibición cinematográfica como política cultural nacional y de la ciudad se encuentran identificadas socialmente con este espacio.

Que sucede?
Desde la sanción de la Ley de Cine, en 1994, que creó los fondos para el fomento de la actividad, la producción cinematográfica creció exponencialmente. Pasó de 11 estrenos en el ' 94, a 45 en 2000 y llegó a 95 estrenos en 2010. Ese crecimiento, sin embargo, fue acompañado por una concentración mayor de las salas en manos de exhibidores ligados a las ‘majors' de Hollywood. Dicha concentración supone una nueva disposición territorial de la ubicación de la sala cinematográfica, que cierra en los barrios y abre en los shoppings, a su vez que representa una mayor elitización del público asistente que tiende a bajar en cantidad total mientras los precios de las entradas suben en dólares provocando un aumento significativo de las recaudaciones de las compañías extranjeras.

Al descenso en la cantidad total de público asistente al cine, lo acompaña una menor asistencia aún para el cine nacional. Este se ve muy disminuido en la competencia publicitaria que todo film precisa para su lanzamiento, en relación a la producción extranjera. A su vez, tampoco cuenta con pantallas estables debido a la asociación económica de las empresas de distribución y exhibición, con las de producción de Hollywood. Si bien la ley de cine 17.741 establece una cuota de pantalla para las producciones nativas, así como la obligación de los exhibidores de programar cortos nacionales, éstas nunca se hicieron efectivas.

Los exhibidores en manos de capitales extranjeros convocan a 60 de cada 100 espectadores y acapararon dos tercios de los ingresos totales del cine. Es así que el 90,31% de las recaudaciones del Gran Buenos Aires equivalieron a ingresos obtenidos por los cuatro circuitos de procedencia foránea (Hoyts, Cinemark, Showcase, Village). Producciones de apenas cuatro países diferentes lograron recaudaciones superiores a los 10 millones de pesos (el 97,35% de las recaudaciones totales), optando 8 de cada 10 espectadores por filmes provenientes de los Estados Unidos. Los tres filmes más exitosos del año 2010 (Toy Story 3, Shrek para Siempre y Avatar) acapararon juntos un cuarto de la recaudación total del cine en nuestro país.

Recientemente se ha dispuesto el arancel a la copia extranjera que establece la resolución 2114/2011. El año pasado, un solo título extranjero desembarcó en el país con 350 copias ocupando más del 40% de las pantallas. Ningún distribuidor dispuesto a salir con más de 120 copias se va a amedrentar con el impuesto aprobado, cuando la inversión que realiza en lanzamiento y publicidad es millonaria.

La proporción con la que los distribuidores y exhibidores invaden las salas no se limita a estos espacios que luego del proceso de concentración quedaron limitados al acceso de una elite, sino que se replican tanto en la televisión como en la distribución legal e ilegal de DVDs.

Las estadísticas de la producción cinematográfica televisada durante el año 2010 (según DEISICA) dan cuenta de que las películas de origen norteamericano alcanzaron los 59,86 puntos porcentuales, mientras que las de origen latinoamericano, incluyendo las realizadas en nuestro país alcanzó un 12,02%, siendo de origen nacional sólo el 9,01% del total proyectado.

La proporción resulta desvirtuada por la oferta realizada por Canal 7, que programó un 40% de películas nacionales, pues si se toma lo programado por Telefé y Canal 13, la oferta de cine norteamericano asciende al 82,09%; siendo estas dos señales las que concentran la mayor audiencia y, a su vez, las que suman el 46,20% del total de películas emitidas por la televisión por aire.

Para revertir esta colonización cultural es necesaria la defensa del Gaumont, así como la pelea por una activa política de apertura de salas a precios populares que permita poner en pie la exhibición de la gran producción nacional cinematográfica son necesarias políticas que vayan mucho más allá de la preservación de una sala, sino que requieren que se afecten los beneficios extraordinarios de las empresas que la llevan a cabo.

Este es el carácter de nuestro apoyo.
Comisión Directiva de DOCA

Revista documental Nº3

tapa La Asociación de Documentalistas Argentinos – DOCA, presenta el tercer número de la revista documental. 
Como en anteriores ediciones, presentamos artículos referidos a la historia del cine y del documental nacional y mundial, en esta oportunidad sobre la educación cinematográfica en argentina, un artículo inédito de Francisco Urondo sobre el cortometraje en argentina y un raconto actual sobre el Notciero ICAIC latinoamericano (1960-1990).
También damos cuenta de la madurez aprehendida a la hora de presentar y formar a presentantes de proyectos documentales, con un apartado referido a la ya famosa Resolución 632/INCAA (actual 1023/10) y al funcionamiento de los comités del Instituto de Cine. 
Sumamos algunas crónicas de experiencias de rodajes documentales realizados en las nuevas condiciones de producción creadas a partir de la lucha, y algunas notas y comentarios sobre films. 
Damos cuenta también de las problemáticas de las televisoras comunitarias y la realidad de los medios audiovisuales a la luz de la efectiva implementación de la Ley de Servicios Audiovisuales. 
Los debates que cruzan los encuentros de documentalistas latinoamericanos también vuelven a ser abordados en este número.
Por último hemos agregado, al cumplirse los 10 años del 19 y 20 de diciembre de 2001 una sección que es un incipiente homenaje y testigo de la actualidad de esos sucesos que tanto han influído en muchos de nosotros.

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Revista Documental Nº 3tapa_documental_2

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Juliano Mer Khamis

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de la Muestra DOCA 2011

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